¿Qué animal elegiría picar un mosquito hembra en plena selva tropical? La respuesta, hoy, puede resultarnos inquietantemente familiar. La expansión humana está transformando la selva atlántica brasileña y, con ella, el menú de los mosquitos hembra, que cada vez recurren más a la sangre humana. Un estudio basado en técnicas de biología molecular revela cómo este cambio no es casual, sino una consecuencia directa de nuestra presencia. Y no se trata solo de mosquitos: hablamos de evolución, de virus y de enfermedades emergentes. Porque cuando alteramos los ecosistemas, la ciencia nos recuerda que las consecuencias, tarde o temprano, también nos pican a nosotros.