El exjugador de baloncesto Fernando Romay ha repasado en 'Herrera en COPE', en una entrevista con Alberto Herrera, las ventajas y desventajas de su imponente estatura. Con sus 2,13 metros, que asegura que no varían, el mítico pívot ha compartido las anécdotas y desafíos que marcan su día a día, desde una perspectiva única y con mucho humor. A pesar de las dificultades, Romay destaca que lo mejor de ser tan alto es que siempre "destacas"
Sin embargo, ha dejado de lamentarse de su situación tras una curiosa anécdota en un programa de televisión, donde una mujer de 1,50 metros se quejaba amargamente: "Yo entro en el metro y lo único que veo son braguetas, y no veas lo mal que vuela ahí abajo", lo que le llevó a concluir: "con lo cual yo ya no me quejo".
Entre los problemas más serios se encuentra la falta de infraestructura adaptada. El exjugador ha relatado cómo, tras sufrir una caída, necesitó una prótesis de cadera que tuvo que ser fabricada a medida. "No hay prótesis a ...